Obras selectas de Sor Juana Inés de la CruzSor Juana Inés de la Cruz

CAPÍTULO 16

Comienzo · continuación 16

_Coro_ 1º.--¿Cuál es la pena mas grave Que en las penas de amor cabe?

_Voz_ 1ª.--El carecer de favor Será la pena mayor, Puesto que es el mayor mal.

_Coro_ 1º.--No es tal.

_Voz_ 1ª.--Si es tal.

_Coro_ 2º.--Pues ¿cuál es?

_Voz_ 2ª.--Son los desvelos A que ocasionan los celos, Que es un dolor sin igual.

_Coro_ 2º.--No es tal.

_Voz_ 2ª.--Si es tal.

_Coro_ 1º.--Pues ¿cuál es?

_Voz_ 3ª.--Es la impaciencia A que ocasiona la ausencia, Que es un letargo mortal.

_Coro_ 1º.--No es tal.

_Voz_ 3ª.--Si es tal.

_Coro_ 2º.--Pues ¿cuál es?

_Voz_ 4ª.--Es el cuidado Con que se goza lo amado, Que nunca es dicha cabal.

_Coro_ 2º.--No es tal.

_Voz_ 4ª.--Si es tal.

_Coro_ 1º.--Pues ¿cuál es?

_Voz_ 5ª.--Mayor se infiere No gozar á quien me quiere, Cuando es el amor igual.

_Coro_ 1º.--No es tal.

_Voz_ 1ª.--Si es tal.

_Coro_ 2º.--Tú que ahora has respondido, Conozco que solo has sido Quien las penas de amor sabe.

_Coro_ 1º.--¿Cuál es la pena mas grave Que en las penas de amor cabe?

_D. Ped._--Leonor, la razon primera De las que han cantado aquí Es mas fuerte para mí; Pues si bien se considera Es la pena mas severa Que puede dar el amor La carencia del favor, Que es su término fatal.

_Dª. Leo._--No es tal.

_D. Ped._--Si es tal.

_Dª. Ana._--Yo, hermano, de otra opinion Soy, que si se llega á ver, El mayor mal viene á ser Una celosa pasion; Pues fuera de la razon De que del bien se carece, Con la envidia se padece Otra pena mas mortal.

_Dª. Leo._--No es tal.

_Dª. Ana._--Si es tal.

_Dª. Leo._--Aunque se halla mi sentido Para nada, he imaginado Que el carecer de lo amado No es amor correspondido; Pues con juzgarse querido, Cuando del bien se carece, El ansia de gozar crece, Y con ella crece el mal.

_Dª. Ana._--No es tal.

_Dª. Leo._--Si es tal.

_D. Cár._--¡Ay Castaño! yo dijera Que de amor en los desvelos Son el mayor mal los celos, Si á tanerlos me atreviera; Mas, pues quiere amor que muera, Muera de solo temerlos, Sin llegar á padecerlos, Pues este es sobrado mal.

_Cast._--No es tal.

_D. Cár._--Si es tal.

_Cast._--Señor, el mayor pesar Conque el amor nos baldona, Es querer una fregona Y no tener qué la dar; Pues si llego á enamorar, Corrido y confuso quedo, Que conseguirlo no puedo Por la falta de caudal.

_Música_.--No es tal.

_Cel._--Si es tal. El dolor mas importuno Que da amor en sus ensayos, Es tener doce lacayos Sin regalarme ninguno, Y tener perpetuo ayuno Cuando estar harta debiera, Esperando costurera Los alivios del dedal.

_Música._--No es tal.

_Cel._--Si es tal.

_Dª. Ana._--Leonor, si no te divierte La música, al jardin vamos, Quizá tu fatiga en él Se aliviará.

_Dª. Leo._--¿Qué descanso Puede tener la que solo Tiene por alivio el llanto?

_D. Ped._--Vamos, divino imposible.

_Dª. Ana._--Haz, Celia, lo que he mandado, Que yo te mando un vestido, Si se nos logra el engaño.

(_Vánse doña Ana, doña Leonor y don Pedro._)

_Cel._--Eso sí es mandar con modo, Aunque esto de: Yo te mando, Cuando los amos lo dicen, No viene á hacer mucho al caso; Pues están siempre tan hechos, Que si acaso mandan algo, Para dar luego se escusan, Y dicen á los criados Que lo que mandaron, no Fué manda, sino mandato. Pero vaya de tramoya: Yo llego á la puerta y abro, Supuesto que ya don Juan, Que era mi mayor cuidado, Con la llave que le dí Estuvo tan avisado Que, sin que yo lo calase, Se salió paso entre paso Por la puerta del jardin, Y mi señora ha tragado Que fué otra de las criadas Quien le dió entrada en su cuarto. Gracias á mi hipocresía Y á unos juramentos falsos Que sobre el caso me eché Con tanto desembarazo, Ella quedó tan segura, Que ahora me ha encomendado Lo que allá dirá el enredo; Yo llego... Señor don Cárlos.

_D. Cár._--¿Qué quieres, Celia? ¡Ay de mí!...

_Celia._--A ver si habeis escuchado La música vine.

_D. Cár._--Sí, Y te estimo el agasajo. Mas, dime, Celia, ¿á qué vino Aquella dama que ha estado Con doña Ana y con don Pedro?

_Cel._ [_Ap._]--Ya picó el pez: largo el trapo. Aquella dama, señor... Mas yo no puedo contarlo, Si primero no me dais La palabra de callarlo.

_D. Cár._--Yo te la doy... ¿A qué vino?

_Celia._--Temo, señor, que es pecado Descubrir vidas ajenas. Mas supuesto que tú has dado En que lo quieres saber, Y yo en que no he de contarlo, Vaya; mas sin que lo sepas... Y sabe que aquel milagro De belleza es una dama A quien adora mi amo, Y anoche, yo no sé cómo Ni cómo no, entró en su cuarto. El la enamora y regala; Con qué fin, yo no lo alcanzo, Ni yo en conciencia pudiera Afirmarte, que ello es malo, Que puede ser que la quiera Para ser fraile descalzo. Y perdona, que no puedo Decir lo que has preguntado, Que estas cosas mejor es Que las sepas de otros labios.

(_Váse Celia._)

_D. Cár._--Castaño, ¿no has oido aquesto? Cierta es mi muerte y mi agravio.

_Cast._--Pues si ella no nos lo ha dicho, ¿Cómo puedo yo afirmarlo?

_D. Cár_.--¡Cielos! ¿qué es esto que escucho? ¿Es ilusion, es encanto Lo que ha pasado por mí? ¿Quién soy? ¿en dónde me hallo? ¿No soy yo quien de Leonor La beldad idolatrando La solicité tan fino, La serví tan recatado, Que en premio de mis finezas Conseguí favores tantos? Y por ùltimo, seguro De alcanzar su blanca mano, Y de ser solo el dichoso Entre tantos desdichados, ¿No salió anoche conmigo, Su casa y padre dejando, Reduciendo á mí la dicha Que solicitaban tantos? ¿No la llevó la justicia? Pues ¿cómo ¡ay de mí! la hallo Tan sosegada en la casa De don Pedro de Arellano, Que amante la solicita? Y yo... Mas ¿cómo no abraso Antes estos labios, que Pronunciar yo mis agravios? Mas ¡cielos! ¿Leonor no pudo Venir por algun acaso A esta casa, sin tener Culpa de lo que ha pasado, Pues prevenirlo no pudo? Y que don Pedro, llevado De la ocasion de tener En su poder el milagro De la perfeccion, pretenda, Como mozo y alentado, Lograr la ocasion felice Que la fortuna le ha dado, Sin que Leonor corresponda A sus intentos osados? Bien puede ser que así sea; Mas ¿cumplo yo con lo honrado, Consintiendo que á mi dama La festeje mi contrario, Y que con tanto lugar Como tenerla á su lado La enamore y solicite, Y que haya de ser tan bajo Yo, que lo mire y lo sepa Y no intente remediarlo? Eso no, ¡viven los cielos! Sígueme, vamos, Castaño, Y saquemos á Leonor A pesar de todos cuantos La quisieren defender.

_Cast._--Señor ¿estás dado al diablo? ¿No ves que hay en esta casa Una tropa de lacayos, Que sin que nadie lo sepa Nos darán un sepan cuantos, Y andarán descomedidos Por andar muy bien criados?

_D. Cár._--Cobarde! ¿aqueso me dices? Aunque vibre el cielo rayos, Y aunque iras el cielo esgrima, Y el abismo aborte espantos, Me la tengo de llevar.

_Cast._--Ahora ¡sus! si ha de ser, vamos; Y luego de aquí á la horca, Que será el segundo paso.

(_Salen don Rodrigo y don Juan_)

_D. Rod._--Don Juan, pues vos sois su amigo, Reducidle á la razon, Pues por aquesta ocasion Os quise traer conmigo; Que pues vos sois el testigo Del daño que me causó Cuando á Leonor me llevó, Podreis con desembarazo Hablar en aqueste caso Con mas llaneza que yo. Ya de todo os he informado, Y en un caso tan severo Siempre lo trata el tercero Mejor que no el agraviado; Que al que es noble y nació honrado, La afrenta, por mas que sienta, Le impide, aunque ese es el medio, La vergüenza del remedio, El remedio de la afrenta.

_D. Juan._-Señor don Rodrigo, yo, Por la ley de caballero, Os prometo reducir A vuestro gusto á don Pedro, A que él juzgó que está llano, Porque tampoco no quiero Vender por fineza mia A lo que es mérito vuestro. Y pues, porque no se niegue No le avisamos, entremos A la sala. Mas ¿qué miro? ¿Aquí don Cárlos de Olmedo Con quien anoche reñí? ¡Ah ingrata doña Ana! ¡ah fiero Basilisco!

(_Sale Celia_)

_Celia._--¡Jesucristo! Don Juan de Várgas y un viejo, Señor, y te han visto ya.

_D. Cár._--No importa, que nada temo.

_D. Rod._--Aquí don Cárlos está, Y para lo que traemos Que tratar, grande embarazo Será.

_Cast._--(_A don Cár._) Señor, reza el credo Porque estos pienso que vienen Para darnos pan de perro; Pues sin duda que ya saben Que fuistes quien á don Diego Hirió, y se llevó á Leonor.

_D. Cár._--No importa, ya estoy resuelto A cuanto me sucediere.

_D. Rod._--Don Cárlos, don Juan y yo Cierto negocio traemos, Que precisamente ahora Se ha de tratar con don Pedro, Y así, si no es embarazo A lo que venis, os ruego Nos deis lugar, perdonando El estorbo, que los viejos Con los mozos, y mas cuando Son tan bizarros y atentos Como vos, esta licencia Nos tomamos.

_D. Cár._ (_Ap._)--Vive el cielo, Que aun ignora don Rodrigo Que sor de su agravio el dueño.

_D. Juan._ (_Ap._)--No sé, vive el cielo, como Viendo á don Cárlos contengo La cólera que me incita.

_Celia._--Don Cárlos, pues el empeño Mirais en que está mi ama Si llega su hermano á veros, Que os escondais os suplico.

_D. Cár._--Tienes razón, vive el cielo, Que si aquí me ve su hermano, La honra de doña Ana arriesgo; Y habiéndome ella amparado, Es infamia; mas ¿qué puedo Hacer yo en aqueste caso? Ello no hay otro remedio; Ocúltome, que el honor De doña Ana es lo primero; Y despues saldré á vengar Mis agravios y mis celos.

_Celia._--Señor, por Dios, que te escondas Antes que salga don Pedro.

_D. Cár._--Señor don Rodrigo, yo Estoy (perdonad si os tengo Vergüenza, que vuestras canas Dignas son de este respeto) Sin que don Pedro lo sepa, En su casa, y así os ruego Que me dejéis ocultar Antes que él salga, que el riesgo Que un honor puede correr Me obliga...

_D. Juan._--¡Qué esto consiento! ¿Qué mas claro ha de decir? Que aquel basilisco fiero Do doña Ana aquí le trae. ¡Oh, pese á mi sufrimiento, Que no le quito la vida! Pero ajustar el empeño Es ántes de don Rodrigo, Pues le di palabra de ello; Que despues yo volveré, Puesto que la llave tengo Del jardin, y tomaré La venganza que deseo.

_D. Rod._--Don Cárlos, nada me admira: Mozo he sido, aunque estoy viejo; Vos sois mozo, y es preciso Que deis sus frutos al tiempo; Y supuesto que decis Que os es preciso esconderos, Haced vos lo que convenga, Que yo la causa no inquiero De cosas que no me tocan.

_D. Cár._--Pues á Dios.

_D. Rod._--Guardeos el cielo.

_Celia._--Vamos á prisa. A Dios gracias, Que se ha excusado este aprieto; Y vos, señor, esperad Miéntras aviso á mi dueño.

_D. Cár._--Un Etna llevo en el alma.

_D. Juan._--Un volcan queda en mi pecho.

(_Vánse don Carlos, Celia y Castaño_)

_D. Rod._--Veis aquí cómo es el mundo: A mí me agravia don Pedro, Don Cárlos le agravia á él, Y no faltará un tercero Tambien que agravie á don Cárlos; Y es que lo permite el cielo En castigo de las culpas, Y dispone que paguemos Con males que recibimos Los males que habemos hecho.

_D. Juan._--Estoy tan fuera de mí De haber visto manifiesto Mi agravio, que no sé cómo He de sosegar el pecho Para hablar en el negocio De que he de ser medianero, Que quien ignora los suyos, Mal hablará en los ajenos.

(_Sale don Cárlos á la reja._)

_D. Cár._--Ya que fué fuerza ocultarme Por el debido respeto De doña Ana, como á quien El amparo y vida debo, Desde aquí quiero escuchar, Pues sin ser yo visto puedo, A qué vino don Rodrigo, Que entre mil dudas el pecho, Astrólogo de mis males, Me pronostica los riesgos.

(_Sale don Pedro._)

_D. Ped._--Señor don Rodrigo, ¿vos En mi casa? Mucho debo A la ocasion que aquí os trae, Pues que por ella merezco Que vos me hagais tantas honras.

_D. Rod._--Yo las recibo, don Pedro, De vos, y ved si es verdad, Pues á vuestra casa vengo Por la honra que me falta.

_D. Ped._--Don Juan, amigo, no es nuevo El que vos honreis mi casa. Tomad entambos asiento, Y decid ¿cómo venis?

_D. Juan._--Yo vengo al servicio vuestro; Y pues á lo que venimos Dilacion no admite, empiezo: Don Pedro, vos no ignorais, Como tan gran caballero, Las muchas obligaciones Que teneis de parecerlo. Esto supuesto, el señor Don Rodrigo tiene un duelo Con voz.

_D. Pedro._--¿Conmigo, don Juan? Holgárame de saberlo.

[_Ap._]--¡Válgame Dios, qué será!

_D. Rod._--Don Pedro, ved que no es tiempo Este de haceros de nuevas; Y si acaso decis eso Por la cortes atencion Que debeis á mi respeto, Yo estimo la cortesía Y la atencion os dispenso. Vos amante de Leonor La solicitásteis ciego, Pudiendo haberos valido De mí, y con indignos medios La sacasteis de mi casa, Cosa que....Pero no quiero Reñir ahora el delito, Que ya no tiene remedio, Pues cuando os busco piadoso No es bien reñiros severo; Y como lo mas se enmiende Yo os perdonaré lo menos. Supuesto esto, ja sabeis Vos que no hay sangre en Toledo Que pueda exceder la mia; Y siendo esto todo cierto, ¿Qué dificultad podeis Hallar para ser mi yerno? Y si es falta el estar pobre Y vos rico, fuera bueno Responder eso, si yo Os tratara el casamiento Con Leonor; mas pues vos fuísteis El que la eligió primero, Y os pusísteis en estado Que ha de ser preciso hacerlo, No he tenido yo la culpa De lo que fué arrojo vuestro. Yo sé que está en vuestra casa, Y sabiéndolo no puedo Sufrir que esté en ella sin que Le deis de esposo al momento La mano.

_D. Ped._ [_Ap._]--¡Válgame Dios! ¿Qué puedo en tan grande empeño Responder á don Rodrigo? Pues si que la tengo niego, Es fácil que él lo averigüe, Y asi la verdad confieso De que la sacó don Cárlos, Se la dará á él, y yo pierdo, Si pierdo á Leonor, la vida; Y si el casarme concedo Puede ser que me desaire Leonor; ¡quién hallara un medio Conque poder dilatarlo!

_D. Juan._--¿De qué, amigo, estáis suspenso? ¿Cuando la proposicion Resulta en decoro vuestro? ¿Cuando el señor don Rodrigo, Tan reportado y tan cuerdo Os convida con la dicha De haceros felice dueño De la beldad de Leonor?

_D. Ped._--Lo primero que protesto, Señor don Rodrigo, es que Tanto la beldad venero De Leonor, que puesto que Sabeis ya mis galanteos, Quiero que esteis persuadido Que nunca pudo mi pecho Mirarla con otros ojos Ni hablarla con otro intento, Que el de ser feliz con ser Su esposo. Y esto supuesto, Sabed que Leonor anoche Supo [aun fingir no acierto] Que estaba mala mi hermana A quien con cariño tierno Estima, y vino á mi casa A verla sola, creyendo Que vos tardariais mas Con la diversion del juego; Hízole algo tarde, y como Temió que hubieseis ya vuelto, Como sin licencia vino, Despachamos á saberlo Un criado de los mios, Y aqueste volviò diciendo Que ya estabais vos en casa, Y que habiais echando ménos A Leonor, por cuya causa Haciendo justos estremos La buscabais ofendido; Ella temerosa, oyendo Aquesto, volver no quiso. Este es en suma el suceso, Que ni yo saqué á Leonor, Ni pudiera, pretendiendo Para esposa su beldad, Proceder tan desatento Que para mirarme en él Manchara ántes el espejo. Y para que no juzgueis Que esta es escusa que invento Por no venir á casarme, Mi fe ó palabra os empeño De ser su esposo al instante, Como Leonor venga en ello; Y en esto conocereis Que no tengo impedimento Para llegar á ser suyo, Mas de que no la merezco.

_D. Cár._--¿No escuchas esto, Castaño? La vida y el juicio pierdo!

_Cast._--La vida es la novedad, Que lo del juicio no es nuevo.

_D. Rod._--Don Pedro, á lo que habeis dicho Hacer réplica no quiero, Sobre si pudo ó no ser Como decis el suceso; Pero siéndole ya á todos Notorios vuestros festejos, Sabiendo que Leonor falta Y no la busco, y sabiendo La he hallado en vuestra casa, Nunca queda satisfecho Mi honor, si vos os no casais; Y en lo que me habeis propuesto De si Leonor querrá ó no, Eso no es impedimento, Pues ella tener no puede Mas gusto que mi precepto: Y así llamadla y vereis Cuan presto lo gusta.

_D. Ped._--Temo, Señor, que Leonor se asuste, Y así os suplico deis tiempo De que ántes se lo proponga Mi hermana, porque supuesto Que yo estoy llano á casarme Y que por dicha lo tengo, ¿Qué importa que se difiera De aquí á mañana, que es tiempo En que les puedo avisar A mis amigos y deudos, A que asistan á mis bodas, Y tambien porque llevemos A Leonor á vuestra casa, Donde se haga el casamiento?

_D. Rod._--Bien decis; pero sabed Que ya quedamos en eso, Y que es Leonor vuestra esposa.

_D. Ped._--Dicha mia es el saberlo.

_D. Rod._--Pues, hijo, á Dios, que tambien Hacer de mi parte quiero Las prevenciones.

_D. Ped._--Señor, Vamos os iré sirviendo.

_D. Rod._--No ha de ser, y así quedaos, Que habeis menester el tiempo.

_D. Ped._--Yo tengo de acompañaros.

_D. Rod._--No hareis tal.

_D. Ped._--Ya os obedezco.

_D. Juan._--Don Pedro, quedad con Dios.

_D. Ped._--Id con Dios, don Juan. Yo quedo Tan confuso que no sé Si es pesar ó si es contento, Si es fortuna ó es desaire Lo que me está sucediendo. Don Rodrigo con Leonor Me ruega, yo á Leonor tengo; El caso está en tal estado Que yo escusarme no puedo De casarme, solamente Es á Leonor á quien temo, No sea que lo resista; Mas puede ser que ella viendo El estado de las cosas Y de su padre el precepto, Venga en ser mia... Yo voy. Amor, ablanda su pecho. [_Váse_]

(_Salen don Cárlos y Castaño_)

_D. Cár._--No debo de estar en mí, Castaño, pues estoy muerto. Don Rodrigo ¡ay de mí! juzga Que á Leonor sacó don Pedro Y se le viene á ofrecer, Y él muy falso y placentero Viene en casarse con ella, Sin ver el impedimento De que se salió con otro.

_Cast._--¿Qué quieres? El tal sugeto Es marido convenible Y no repara en pucheros. El vió volando esta garza Y quiso matarla al vuelo; Con que si él ya la cazó. Ya para tí _volaverunt_.

_D. Cár._--Yo estoy tan sin mí, Castaño, Que aun á discurrir no acierto Lo que hará en aqueste caso.

_Cast._--Yo te daré un buen remedio Para que quedes vengado: Doña Ana es rica, y yo pienso Que revienta por ser novia; Enamórala, y con eso Te vengas de cuatro y ocho, Y dejas aqueste necio Mucho peor que endiablado, Encuñadado _in æternum_.

_D. Cár._--Por cierto ¡gentil venganza!

_Cast._--¿Mal te parece el consejo? Tú no debes de saber Lo que es un cuñado, un suegro, Una madrastra, una tia, Un escribano, un ventero, Una mula de alquiler Ni un albacea, que pienso Que del infierno el mejor Y mas bien cobrado censo No llega ni á su zapato.

_D. Cár._--¡Ay de mí infeliz! ¿qué puedo Hacer en aqueste caso? ¡Ay Leonor! si yo te pierdo, Pierdo la vida tambien.

_Cast._--No pierdas ni aun un cabello: Sino vamos á buscarla, Que en el tribunal supremo De su gusto quizá se Revocará este decreto.

Un respiro entre páginas.

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