CAPÍTULO 2
Lo que vuelve contigo
La vuelta fue por el mismo camino, aunque nada parecía exactamente igual. Una piedra que antes no había visto brillaba junto al agua. El claro era ahora una sombra entre los árboles. Inés se preguntó cuántos lugares distintos podía contener un único sendero.
Cuando divisó las primeras casas oyó una radio y el motor de una furgoneta. El pueblo seguía ocupado en sus asuntos. Ella también volvería a los suyos, pero durante un rato llevaría dentro el sonido del arroyo, como una melodía que continúa después de que la música se haya detenido.
Dejó el cuaderno sobre la mesa de la cocina. En la primera página había una pequeña marca de barro. No intentó borrarla. Era la única nota que había traído del bosque y, aquella tarde, le pareció suficiente.